EN ESTE TIEMPO COVID-DIANO

(…) Y añadió que empezaba a tener esperanzas,

e incluso más que esperanzas: la crisis de la infección

había pasado y ésta, señaló, se iba.

Y las cosas ocurrieron así.

 El registro de la semana siguiente,

la última de septiembre,

indicó una disminución de dos mil, por lo menos.

(Daniel Defoe,  1722 Diario del año de la peste

Grandes obras han nacido bajo cuarentenas que dejan ver a través de las palabras la existencia del ser, la imposibilidad de comunicarnos con los nuestros y tras el tiempo L-E-N-T-O que transcurre en medio de paredes,  la inmensa creatividad de posibilitar el ejercicio de ser escritor.

En este tiempo Covid-diano, todos aluden a la ejemplar obra de Camus,  sin embargo, yo me referiré a otros textos que hallaron en las Pestes la excusa para darle al mundo obras literarias.

Bien lo dijo la profesora Claudia montilla Doctora en Literatura Comparada de la State University of New York, la historia de la literatura está llena, como la historia de la humanidad, de episodios de plagas, pestes y pandemia en la que se usa como “elemento que desencadena la fuerza del destino, como pretexto para la crítica y como germen de actividad narrativa” (Montilla, 2020).

En medio de este enemigo invisible en donde todo el mundo tiende a colocar visiones apocalípticas, es concebir como a través de la historia literaria se ha entendido la peste y la plaga  para relatar historias que han representado la sociedad.

Bien como lo hizo Émile Zola el mayor representante del naturalismo con su obra “Nana” (1880) en la que una prostituta con sus encantos sexuales intenta seducir a los hombres por dinero pero ella muere desfigurada y deteriorada por la viruela. Entonces, se podría decir que en las novelas la plaga es el mismo ambiente en donde se desarrollan los hechos y aunque no se describa científicamente como los hombres no dialogan con los virus y las bacterias sí se puede decir que las pandemias son el medio para relatar las historias.

Es este confinamiento el que permite dar a conocer de qué manera se concentran los mayores problemas de la humanidad bien sea que, gracias a la corrupción un sistema de salud puede colapsar o como la hipocresía del poder de las grandes naciones solo queda en fama y nada más o como queriendo estar con los nuestros, esto, no puede ser posible.

En ese sentido, la literatura sirve como una bola de cristal para entender estos problemas en los que vivimos la cual mágicamente me sirve de explicación para que mi hija queriendo salir a jugar no pueda hacerlo, debido a nuestro enemigo invisible.

El otro día por ejemplo leyendo la prensa, a parte de erizarme la piel por leer lo siguiente: “Italia supera al gigante asiático: más de 3.400 personas han perdido la vida y unas 35.800 se han contagiado” (BBC News Mundo, 19 de Marzo de 2020) me conmoví que lo que le da esperanza a los italianos en este momento es la literatura. Han aumentado las ventas de una novela histórica que en medio de una pandemia el amor es la esperanza en medio de la desesperanza.

Y esto fue posible gracias a  Alessandro Manzoni exponente de la novela italiana moderna con su obra “Los novios” (1842) en la que el amor entre Renzo y Lucía, separados por  maquinaciones criminales transcurre bajo la descripción de la peste milanesa de 1630.

Y todo esto para qué, tal vez para convertirme en Asclepio el hijo de Apolo y Coronis dios de la medicina y la curación que se le aparecía en los sueños a los griegos para salvarlos de las plagas y por medio de agüitas, juguitos  y abrazos cuidar a mi familia de este enemigo invisible en estos tiempos de plaga, peste, pandemia y literatura.

ELIANA YISETH SANDOVAL MORA

 

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